viernes, 2 de abril de 2010

LLEGAR A VIEJO


Creo que llegaré a viejo, estoy haciendo todo lo posible para que eso suceda, he dejado de beber como un loco, salgo a correr en las mañanas, ahora duermo de noche y existo de día, y ya no como en aquella esquina donde hacen las mejores hamburguesas de Lima. He decidido envejecer dignamente para ver enterrados a mis enemigos y poder pisar las flores de su tumba en su entierro.

Me he dado cuenta que ya no tengo enemigos, todos ellos me han indultado al haberme visto en el piso, echando sangre de las venas, muriendo por una pena de amor. Pobres tontos, pensaron que no podría levantarme una vez más. Yo no quiero llegar a viejo sin enemigos, necesito tumbas que pisotear cuando llegue a los ochenta. Luego de esta última copa, saldré del bar y empezaré a dar de patadas a todo el mundo… algún enemigo tengo que encontrar.

NO LLEGAR A VIEJO

El pacto era morir en seis años, Casandra, aquella bruja española me lo dijo sin pestañear, no podía equivocarse, todavía tengo tiempo. Pero las pesadillas han vuelto, yo que nunca recuerdo lo que sueño, ahora despierto de madrugada pidiendo auxilio, invocando cada detalle de lo que me toca soñar. Había abandonado los bares y los desvelos para dejar un cadáver decente, ahora debo reordenar mi vida, o desordenarla si me pongo más exacto.

Hay una botella de tequila en mi mesa de noche, siete números telefónicos de amigas que podrían acompañarme el fin de semana, tengo muchos amigos que les gusta ser amigos cuando hay un poco de alcohol sobre las copas, tengo un alma que ya está vendida, un cuerpo que se va pudriendo y un corazón que ya no quiere vivir… ni siquiera seis días.

PREGUNTALE A SABINA

Como burlar a la muerte y regresar al mismo lugar para mostrarle el dedo medio, como acostarse con todas y todavía tener una historia por contar, como se hace para mezclarse con el alcohol y las putas, terminando siendo el tipo decente de siempre.

Como se hace para mentir más y mejor, para darle un puntapié a la vida y que esta regrese a ti como si fueses el amor de su vida. Como se hace para morir más de dos veces y seguir volviendo al mismo lugar para mostrar tu dedo medio… tengo que preguntarle a Sabina.

jueves, 1 de abril de 2010

LA NIÑA MALA

Ella sonríe muy linda y me lanza una mentira, su ternura me conmueve y yo estoy fingiendo creer todas las mentiras que me dice. Es tan bella bajo la luz y la sombra, aunque sus mentiras sean de principiante, yo la hago sentir como chica fatal, como la niña mala del cuento. Todo sea porque se sienta segura de sí misma, se ponga fuerte y valerosa. Yo prefiero verla rugiente, desalmada, tan poderosa que nadie más pueda dañarla, porque cuando la conocí era la niña mas indefensa que alguna vez me dijo te quiero. Es por eso que me prometí nunca herirla. No siempre es mejor encontrar a alguien que te haga sentir protegida, eso suele ser muy fácil, el punto es que aprendas a cuidarte tu misma y no necesites de nadie para sentirte segura. Ahí está lo complicado.

Ahora ella me miente como diciéndome que ya no necesita de mi, que ya mi tarea está hecha. Sus mentiras adornan su belleza, yo nunca dejare de quererla, ella siempre será mi niña mala. Aunque a veces extraño su inocencia, sus ideas locas de que el mundo es perfecto y las historias de amor siempre tienen un final feliz. Cuando la conocí era tan débil que me decía a mi mismo: “A ella cualquiera podría herirla… menos yo”.

MENTIRAS Y VERDADES

Si algo sé hacer mejor en esta vida es mentir de la manera más descarada, nunca nadie podrá saber en qué momento digo la verdad, a veces ni yo mismo lo puedo intuir. Pero lo segundo que hago mejor, es saber cuándo me están mintiendo, lo curioso de todo es que me gusta que lo hagan, porque eso termina sustentando los muros que pongo delante de mí. Si me hice dueño de todas las mentiras, como no reconocerlas si son casi como mis hijas.

Pero no siempre es la verdad la que buscamos, no siempre deseamos saber lo cierto y destruir lo falso. A veces solo queremos una mentira que nos deje respirar a una verdad que nos tire al piso enseguida, no todos somos iguales. Cuando decidí contar mis verdades me di cuenta que solo recibía mentiras, que todo esfuerzo es en vano cuando uno deja de ser lo que realmente es. No pido redención ni una medalla a la ingenuidad. Solo quiero permanecer de pie cuando ya todos estén derribados.

lunes, 29 de marzo de 2010

SE POSPONE TU LLEGADA


Se pospone tu llegada, ya no tengo fecha exacta. Me hubiese gustado conocerte, llevarte al parque o al estadio, comprarte una vincha blanquiazul, subirte en mis hombros y saltar como unos locos. Me hubiese gustado que conozcas a tu abuelo, siempre quiso un nieto con su apellido, al menos lo hubieras hecho mejor que yo, porque nunca llegué a ser el hijo que él siempre ha deseado. Las historias son cíclicas, pero van cambiando los personajes.

Se pospone tu llegada, lo siento mucho, te confieso que no tuve miedo, sentí que podía hacerlo bien, fue el destino quien no lo quiso, perdón por hacerte esperar. Me hubiese gustado escribir una historia donde hable de los años que aun no cumplirás, regalarte una pelota, unos soldados y unas canicas para que juguemos a derribarlos. Siento tanto no poder tocar tus pequeñas manitas, no poder ponerte un nombre, no poder oírte cuando me llames “papá”.

Se pospone tu llegada, no sé hasta cuando, ya no tengo fecha exacta. Quizás el próximo año, quizás el otro invierno... quizás en otra vida.

sábado, 27 de marzo de 2010

LO NUESTRO

Lo nuestro ha sido una odisea subliminal, un viaje corto pero eterno, una contradicción a las leyes naturales que suceden bajo el firmamento. Nadie podrá entendernos del todo, tampoco exigimos inmolarnos para poder contar nuestra historia. Lo que vivimos tú y yo solo se compara a los eclipses lunares o a la lluvia de estrellas fugaces. Amanecí en tus brazos varias veces y pudimos ver juntos los anocheceres en esta pequeña ciudad que ahora te extraña, reímos juntos, compartimos dolores que nunca cesaban y soñamos a la par con un mañana que nunca pudo llegar.

Como duele la vida sin tu compañía, como oscurece el día cuando me hace falta un abrazo. Entre tus labios deje mi aliento y mi diástole no funciona bien sin tu sístole. Estoy partido a la mitad… y tú te llevaste mi mejor parte.

domingo, 21 de marzo de 2010

LIMA LA HORRIBLE ??

Que tiene Lima que no te gusta?. Es lo que me preguntaba esta mañana cuando un sueño te traía de regreso. No recuerdo el número de vuelo ni la hora de llegada, solo he memorizado la parte en que apareces por esos pasadizos y me das un abrazo muy fuerte. Llevabas poco equipaje, una maleta pequeña y un bolso donde guardas tu maquillaje, solo una blusa blanca y un pantalón negro abrigan tu cuerpo. Estabas de vuelta en Lima y yo aun no podía creerlo, es más, al despertar y darme cuenta de que solo te soñé, tampoco me pareció algo muy confiable.

Que tiene Lima que no te gusta?, serán las lluvias ligeras que explotan de sorpresa en verano, serán las luces naranjas que adornan su Plaza de Armas, las palomas que se posan en su fuente y se acercan a mirarte si le echas un poco de maíz, será la comida que nunca llegas a enamorarte de una sola por su vasta variedad. Cuando estornudas siempre hay alguien cerca que te pasara un pañuelo, sus bares tienen dibujos del “Che” Guevara, de Bob Dylan, Héctor Lavoe o Chabuca Granda. Amamos a nuestros héroes aunque no sean nuestros.

Vivimos cerca al mar y siempre habrá ocasión de tomarnos un café oliendo la brisa, Barranco tiene las casas más entrañables, Miraflores los mejores parques y Comas la gente más humilde y afectuosa. Hacemos fiesta hasta cuando alguien se muere, celebramos los cumpleaños de gente que ni siquiera conocemos, saludamos con un beso o un abrazo y cuando nos despedimos deseamos que no te pase nada malo por los siguientes nueve meses.

Que tiene Lima que no te gusta?. Es lo que me pregunte esta mañana cuando vi que llegabas y me dabas el abrazo más tierno que recuerdo en años. Y al oír el aullido de los perros, desperté solo con la almohada entre mis brazos. Lima es la misma que te cobijó en octubre pasado, quizás ahora te quiere más… pero tú aun no te das cuenta.

martes, 16 de marzo de 2010

ELLA Y EL


Ella juega a ser maldita, a envolverse entre hechizos y ritos satánicos, imagina ser la princesa de la noche, la damisela nocturna. Pero bajo su pecho lleva un corazón cinco estrellas.

El guarda más secretos que un Necronomicon, lleva una capa oscura con que cubre su rostro, porque su rostro no esta acostumbrado a ver la luz, solo se conforma con mirarse al espejo.

Ella lo ha vivido todo en tan poco tiempo, por esa velocidad con que ha corrido su vida, ha preferido detenerse un poco para contemplar el mundo, para mezclarse entre esa multitud llamada sociedad.

El va muy despacio en su trayecto, incluso dicen que sus años se le han adelantado. Nadie le dijo que ya tiene cuarenta y es hora de detener el vuelo, es hora de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.

Ella desea enamorarse como una adolescente, piensa que se lo merece, por las cosas que le ha tocado vivir. Cree que el amor no le esta prohibido a los valientes y ha decidido arriesgarse.

El esta lleno de dudas, tiene agujeros en el alma y las anda llenando con palabras bonitas, con promesas que quizás no se cumplan, no porque no las sienta sino que es parte de su naturaleza.

Ella entra a una sala de Chat y dice: “Hola me llamo Nadia, tengo veinticuatro años y un corazón que no soportaría otro golpe bajo”. El le dice: “Me llamo Orlando, tengo treinta y me gustan las mentiras, pero solo por ti haré una excepción”.

Ella y él han pactado un encuentro en persona, ir a un concierto de rock y pasar un fin de semana fuera de la ciudad. Ella lleva su corazón envuelto entre algodones y una sonrisa a flor de piel, él solo lleva su capa oscura, un alma llena de secretos y una duda de no saber que decir.

El frió es intenso en el querido Buenos Aires, la calle San Telmo luce como cetelleante con sus luces de colores, mientras ellos se pierden entre sus veredas. A lo lejos la luna los mira vigilante, deseando que aquella pequeña de corazón cinco estrellas… encuentre por fin lo que esta buscando.

sábado, 13 de marzo de 2010

BOOMERANG

Cuando Diana se apoyo en mi hombro deseando que siga a su lado todo el fin de semana, yo estaba pensando en salir huyendo antes de que llegue el sábado. Deje que se quede dormida, me vestí y salí del hotel sin hacer ruido, le deje mi número telefónico por si un día desea que la acompañe una noche más. Me llamo cuatro o cinco veces después de eso, luego se olvido de mi alegando algo que no entendía bien: “y donde está el amor?”.

Cuando Yolanda me regalo un oso de peluche por mi cumpleaños, me dijo que nunca antes había sentido tantas cosas juntas por alguien. Una semana después fue el cumpleaños de ella y yo ni la llamé para saludarla. Nunca he sido bueno para recordar fechas, lo mío era huir, huir de todo lo que hable de compromisos y responsabilidad. Cuando ella decidió terminar conmigo su razón era muy evidente: “y donde está el amor?”.

Cuando Karen accedió irse a la cama conmigo estaba muy ilusionada, parecía que una nueva etapa comenzaba en su vida, las mujeres son de hacer planes con todo los que se les presente, me quiso presentar a sus padres, llevarme a las fiestas de sus amigas, que la recoja del trabajo después de las nueve. Yo solo quería llevarla a la cama, por eso tuve siempre cuidado de no prometerle nada, así que no sentí culpa al verla llorar. Yo no había dicho nada que vaya mas allá de un encuentro carnal, esas siempre fueron mis reglas de juego. Cuando Karen salía del hotel aun con los ojos rojos, me miro con algo de desprecio y me decía: “acaso nunca vas a sentir amor?”.

Llegué a los treinta sin muchos remordimientos, conocí a una linda chica que demostró que me quería más de lo que alguna vez soñé. Un día vino por mí y fuimos felices tantas noches como se nos permitieron, luego de eso se marcho diciendo que volvería, pero ya nunca regresó. Mientras le escribía la carta numero setenta y cinco con un poema al final, ella viendo el calendario y entendiendo las distancias, solo pudo decirme: “No basta con amar, no es suficiente…aprende a vivir sin mi”.

jueves, 11 de marzo de 2010

DEBAJO DE LAS PIEDRAS

Dicen que vendrá un terremoto, tan devastador que no dejara una sola casa en pie, que las aguas inundaran el puerto y la gente se irá a vivir en los cerros. Dicen que aquel terremoto podría llegar a fin de año o quizás un poco antes. La gente anda muy asustada, anda guardando sus provisiones y les rezan a todos los santos. En mi país hay muchos santos a quienes rezarle, a veces pienso que hay más santos que creyentes.

Las iglesias están repletas, las discotecas casi vacías, los edificios lucen deshabitados y los hospitales están abarrotados de hipocondriacos. Mientras tanto, yo me encuentro en este viejo sofá, escribiendo palabras que te traigan de regreso, porque siento que mi mundo sin ti ya está en ruinas… y no hay lugar para damnificados.

lunes, 8 de marzo de 2010

HISTORIA INCONCLUSA

Las buenas historias no siempre tienen un final feliz, pero tienen un final. Hasta pinocho paso por varias odiseas para que puedan darle un final decente, Blanca nieves se la paso durmiendo la mitad del cuento pero pudo disfrutar de su desenlace. Yo no pido una moraleja, ni tampoco un “felices por siempre”, solo busco un encuentro entre tu historia y la mía, en algún lugar neutral alejado de las brujas y donde el único ogro pueda ser yo.

No quiero escritos de fantasía, ni una dedicatoria a la memoria de alguien que nunca existió. Solo quiero tu cabeza en mi hombro, tu cuerpo en mi cuerpo, la colisión exacta de nuestras biografías. Y cuando amanezca el día, saber que aun respiro… y que tú tambien respiras.

sábado, 6 de marzo de 2010

DESORBITADO

Me gustaría desaparecer por unos días, dejar de escribirte mensajes, dejar de nombrarte en mis charlas, guardarte en un cajón secreto junto a mis defectos más villanos. Me gustaría que no sepas de mi por un tiempo para que sospeches que te estoy olvidando, que mi vida ha encontrado mejores rumbos, que ya no figuras en mi lista principal. Pero he llegado a la triste conclusión de que si no te nombro mi vida es más vacía, que si no te escribo, cada cosa que diga carecerá de sentido.

En eso te has convertido ahora, en una sucesión de intentos fallidos, en una historia sin personajes principales, en una fabula sin moralejas. Cuando llegaras para tomar mis planetas… y regresarlas a su órbita.

miércoles, 3 de marzo de 2010

HISTORIA DE UNA UÑA


Tengo una uña que no le gusta a nadie, no porque sea fea, sucia o chueca, sino porque me la dejo crecer a diferencia de todas las demás. Todos me preguntan porque no me la corto, que se ve antiestético, vulgar, de tercer nivel, pero nada de lo que me han dicho me ha convencido de dejármela cortar. Algunas veces, una que otra chica me la ha querido romper doblándola, en otra ocasión, la tía y madrina de una novia me amenazaron que tenía que cortármela esa misma noche porque no iban a permitir seguir con eso, pero yo nunca he perdido la batalla de mi uña, tampoco ahonde en detalles, solo la defendía sin argumentos, como cuando se protege a un hijo descarriado.

Tenía poco más de veinte cuando conocí a Sandrita, ella era menor por algunos años, pero lo que le faltaba en experiencia le sobraba en corazón. Me quería de una manera que usualmente no estaba acostumbrado, siempre preguntaba por mis planes, por mis emociones, por las cosas que pensaba de la vida, yo muy pocas veces la interrogaba, desde el primer día me contó su historia completa y no había más preguntas por hacer, nos teníamos el uno al otro hasta que el tiempo decida. Nos quisimos de distintas maneras, ella siempre siendo honesta, frágil al viento y dócil al porvenir, yo contándole solo lo necesario de mí para no espantarla, me gustaba en serio, deseaba en el fondo que sea mi chica y que eso no cambie nunca. Pero yo ya estaba estropeado emocionalmente, sabía que terminaría haciéndole daño y eso me aterraba, además, apenas estaba en los veinte, quería seguir experimentando sobre el amor y sus distintas caras, pensé que llegando a los treinta recién podía pensar en esas cosas.

Sandrita me visitaba al trabajo casi todos los días, era muy divertido charlar con ella, a veces me espantaba a las chicas acercándose mucho, abrazándome y mordiéndome el brazo cada vez que podía, pero no me importaba, yo era feliz con su presencia. Fue entonces que un día al verme todas las uñas largas, trajo sus implementos y se sentó frente a mi mientras me cortaba una por una las uñas de las manos, pero fue dejando las del dedo meñique, luego de limarlas. Tenía las uñas más hermosas que pude ver. Mi mano empezó a gustarme, luego me trajo cremas para suavizarlas un poco, hasta quiso ponerle un brillo especial a mis meñiques. Debo reconocer que un par de veces deje que lo hiciera, como negarme a ella cuando me sonreía con sus enormes ojos verdes. Suena extraño, pero cuando alguien se ocupa de tus manos de la manera que ella lo hizo, te hace temblar de miedo, yo era muy chico y no soltaba mis emociones ni aunque me abran el pecho. No podía amarla como se lo merecía, ella necesitaba un príncipe y yo apenas era una rana, si en algún momento la hacía llorar por mi culpa nunca me lo iba a perdonar, y estaba seguro de que eso ocurriría tarde o temprano. Así es que nunca le dije que sea mi novia.

Pasaron las semanas y alguien estaba detrás de Sandrita, parecía un buen tipo según ella, y me confesó que aquel chico le había pedido ser su novia, me lo había dicho para que reaccionara y le diga que se quede conmigo, pero nunca lo hice, fui muy cobarde para amarla con todas sus consecuencias. Un mes después fueron novios y dejó de venir a mi trabajo, dejamos de hablarnos y de escribirnos. Tiempo después supe que aquel chico dejo a Sandrita por otra mujer, rompiéndole el corazón de la forma más vil. Pero no la busqué, no la llamé, ni tampoco le dejé un mensaje, creo que dentro de mí la llegue a odiar un poco por haberse ido con otro chico, no lo puedo evitar, tenía apenas veintidós años y llevaba los defectos de cualquier hombre inmaduro.

No volví a ver a Sandra por muchos años, ella tampoco empezó a buscarme. Solo me quede con aquellas uñas tan bien cuidadas, que crecían más de prisa, asustando a la gente que las miraba, era lo único que me quedaba de ella, su preocupación por partes mías que antes no me interesaban. Con los años me hice mas mentiroso, burlón, imaginario, alguien que no descansaba hasta obtener lo que quería, sin importarle cuánto daño podemos causar a las personas, alguien que solo quiere amar por una noche y huir toda la vida. Sin embargo aquellas uñas, por más feas que les parezca a la gente, por mas antiestéticas, vulgares o de tercer nivel, me recuerdan de que alguna vez yo quise sin malicia alguna, de la forma más tierna y sin interés de por medio, me recuerdan que hay personas a quien no debo dañar ni en la peor de las circunstancias, que hay personas a quienes el dolor les pesa el doble porque ya han sufrido demasiado. Es una triste filosofía, pero al menos… es la que me permite dormir en las noches

sábado, 27 de febrero de 2010

CONFESIONES DE UN ANIMAL NOCTURNO


Estoy empezando a tenerle miedo a la noche y sus silencios, a los lugares vacios, a los caminos oscuros que deambulo solitario, en algún momento entraré en pánico y me pondré a recordarte. Como extraño tus manos sobre las mías, los viajes en autobús viendo los amaneceres, las noches de hotel donde no teníamos mas pertenencias que nosotros mismos, parece que cada recuerdo se estrella contra un muro grande y poderoso que ha sido construido por aquello que llamamos realidad. Es casi imposible salir de este hoyo sin tu ayuda, necesito que me lances un salvavidas como tantas veces lo has hecho y decir que me esperas en la orilla, aunque eso tal vez ya no lo hagas. Pero necesito ciertas cosas que me ayuden a seguir, porque te soy sincero, estar solo en este momento me mata de miedo.

No tengo cosas que puedan distraerme después de la medianoche, ya todos duermen cuando yo recién me encuentro conmigo mismo, y es cuando lo peor está por empezar, porque encontrarse con uno mismo, es aceptar que hay cosas que ya no sucederán, que ya lo vivido nunca más regresará. Como dueles por las noches, cuando todos callan, mi memoria te nombra a gritos, te deletrea lentamente que cada vocal le hace un agujero a mi alma. Me dejaste un cuaderno con tus escritos, tus dibujos tan tiernos, un mechón de tu cabello pegada a una foto tuya con el cantante Edgar Oceransky, como no amar esas locuras. Aquel cuaderno se ha hecho mi amigo, me cuenta de las horas que pasaste con él platicándole de mí, de las líneas que trazabas mientras cantabas un tema de Raúl Ornelas, me cuenta de las veces que te vió sonreír mientras escribías mi nombre, como le he tomado cariño a ese cuaderno, mañana mismo le comprare un estuche.

Así se me pasa la vida, hablando con el pasado, agonizando en el presente, soñando con un futuro no tan prometedor. Me queda una pena tendida en el corazón, una herida que nunca va a cicatrizar porque no quiero que cicatrice, ya que es lo mejor que me ha podido ocurrir. Estoy aprendiendo a escribir y me has dado la mejor de las inspiraciones, un dolor inmenso que solo se calma cuando escribo de ti. Ahora ya tengo a quien extrañar de verdad, ya tengo a quien decirle que la amé como se ama a la vida… con lágrimas y sonrisas.

Donde quiera que estés...Gracias.

viernes, 26 de febrero de 2010

TODOS VUELVEN

Como las aves que vuelven a su nido, como la lluvia que regresa a las nubes al final de su ciclo, como las canciones que terminan con la misma frase con la que empezaron, así estoy yo ahora, con mi viejo cuaderno que me dicta las estrofas, que no adorna lo que digo, que no escucha lo que pienso. Estoy sentado detrás de mi ventana, desnudando mi memoria, reinventando nuestra historia, dibujando los detalles…con tal de seguir escribiendo.

TRANSICION

Ahora que no estás conmigo, mi habitación se ve más grande, los espacios son inmensos, cuando suelto un grito mi voz ya no llega a la ventana, ni siquiera el eco que acompañaba mi canto se ha quedado a observarme mientras me lamento. Soy un ser muerto en vida, insomne, patético, suicida, que busca todos los caminos para caer en el dolor de la nostalgia. Estoy a la espera de un perdón de un crimen que no cometí, pero esta noche toda ayuda para seguir respirando.

Son casi las dos de la mañana y un mensaje tuyo me llega al celular, pidiéndome que esté tranquilo, que a pesar de todo me sigues queriendo. Fue como un respirador artificial, como una inyección de morfina a última hora. Lo demás fue muy sencillo, me sentí cansado, somnoliento y luego de unos minutos y varios suspiros, me apoye en mi almohada… y dormí como un niño.

BUSCANDO PALABRAS

La noche me cobija como al mejor de sus hijos, ya el dolor ha cesado un poco, ya los gatos no hacen ruido en mi techo en señal de luto, los perros han dejado pasar a los ladrones con tal de conservar el silencio, todos se solidarizan conmigo mientras intento escribir. Las estrellas se asoman a mi ventana como adornos centelleantes, el viento solo camina por mi calle y se acerca en forma de suspiro. Todos se han reunido en mi habitación y me piden que no deje de quererte, que el amor no sabe de olvidos ni rencores.

Una lágrima cae dibujando un corazón sobre mi hoja en blanco, incluso ella me dice que también te quiere esta noche silenciosa. Yo recuerdo tu llegada una mañana de octubre, los besos que nos dimos, y empiezo a amarte en otras dimensiones, como la memoria cuando solo guarda las cosas bellas. Y fue entonces que las palabras llegaron… para hacerme compañía.

martes, 23 de febrero de 2010

HERIDAS QUE SANAN

Estaba aquí sentado en mi vieja silla, queriendo escribir sobre cosas cotidianas y penas del corazón, pero una sombra se asomaba a mi puerta, era mi sobrino Edison que tenía la cara triste como un cachorrito abandonado, me pregunta que estoy haciendo y si puede ver lo que escribo, lo dejo acercarse a pesar de que muchas veces lo he echado a gritos, no porque sea un tío malo, sino porque si lo dejo acercarse, el pequeño me logra convencer y termina haciéndome a un lado para ponerse a jugar en la computadora. Y no estamos en tiempos de ocio, hay que escribir, porque este blog es como un vicio que no puedo abandonar por más que quiera.

Edison aun con la cara triste me cuenta de que le ha salido una herida en su piecito, y que entre su madre y su abuela lo han torturado como prisionero iraquí, han usado pinzas, remedios caseros, alfileres y creo que hasta ganchos para ropa. Ha sufrido tanto que parece que la cara tristona le durara todo el día. Yo lo siento a mi lado y mientras me cuenta sus memorias y las transcribo, le explico lo que significa cada palabra que aun no ha llegado a entender. Me pregunta cuánto tardan en curarse las heridas, yo le digo que no lo sé a ciencia cierta, que hay heridas que perduran mucho tiempo, y que forman cicatrices que nos ayuda a madurar cuando las vemos, no siempre las heridas son tragedias que uno debe lamentar, sino son pruebas que nos manda el destino para saber que tan fuerte somos. El solo sonríe, me mira muy atento, aunque luego se distrae cuando ve una caja colorida que trajeron anoche, no lo puede evitar, apenas tiene ocho años y la vida aun le aguarda mucho tiempo para aprender. Me gustaría estar siempre cerca para que podamos aprender juntos, sostenerlo en sus caídas, alentarlo en sus juegos de la escuela y de vez en cuando sentarlo a mi lado y ser cómplices en mis escritos que algún día leerá.

No han pasado ni veinte minutos y su rostro ha cambiado, se ve más sonriente gracias a mis bromas y mis respuestas apresuradas, su madre se quiso acercar pero la echamos a los gritos, esto es una charla de hombres. Edison me dice que ya dejo de dolerle el pie, dándome la razón en que hay heridas que sanan muy rápido. Yo lo miro con ternura, acaricio su cabello corto, sus lindas orejitas, deseando estar ahí, cuando le toque enfrentar heridas más duras. Es hora de retirarme, el pequeño diablillo me ha convencido nuevamente de quedarse en mi silla y jugar en mi computadora. Buenas noches.

lunes, 22 de febrero de 2010

ELLA Y EL

Ella se mezcla entre sensaciones que no logra comprender, se pierde en su propio laberinto, donde la salida tiene dos vías, pero no está todavía segura si lo que desea es salir.

El la espera sentado en su viejo sofá viendo el televisor, recordándola mientras transcurren los comerciales, imaginándola con una canción de Silvio o cuando Tom Hanks besa a Meg Ryan en una película de internautas.

Ella no sabe a dónde ir, su corazón ha sufrido mucho y teme equivocarse, aunque sea otro corazón el que sufra con las consecuencias. Solo tiene fotos de un pasado y caricias de un presente, que difícil se hace amar esta vez.

Él le escribe poemas que ella tal vez ya no lea, la distancia es tanta que el único puente son las palabras, de las cosas que nunca se pudieron decir.

Ella ya no quiere cruzar puentes, las palabras hace mucho dejaron de entusiasmarla, solo quiere hechos sólidos, realidades que puedan palparse, aunque solo sea por una noche.

Él va perdiendo la batalla, escribe un epitafio a ese amor que agoniza desde el primer día que dejaron de verse, aun sin comprender porque le duro tan poco.

Ella dibuja una mentira en su pizarra, ese es el plan de mañana, luego nadie sabe lo que va a pasar, el presente es la única emoción a vivir.

Él está sentado en su viejo sofá, esperando un avión que quizás no llegara, una llamada que nunca va a sonar, un sueño que caerá por la ventana para estrellarse con el piso cuando despierte.

Ella se siente sola hoy, y se sentirá sola el resto de su vida porque no sabe amar. Escribe un mensaje pidiendo un encuentro, coge su abrigo y sale por la puerta, buscando solo por una noche… lo que no supo mantener para siempre.

COSAS QUE NUNCA TE DIJE

La vida se pone más oscura, puedo seguir muchos caminos a partir de ahora, pero tú eras la brújula que me decía realmente a donde quería ir.

La soledad ya no es la misma compañera de antes, ahora me mira celosa, con rencor y desidia, porque la cambie por ti sin avisarle que un día iba a regresar.

El silencio ya no me quiere, me infringe dolor apenas se asoma, porque cuando todos callan, tu recuerdo me invade como si fuera un infarto dispuesto a matarme.

Los días de Febrero son los más crueles, abarcan nuestro aniversario, San Valentín y tu cumpleaños bajo sus brazos y yo sin poderte decir nada porque no tengo como encontrarte.

El futuro se pone incierto, se ve más duro, sin motivo alguno para darle lucha, aunque todo el mundo allá afuera sea más infeliz que yo, pero esta noche el futuro me produce miedo.

El amor existe, a pesar de todo lo que pude haber vivido en el pasado, he comprobado que el amor existe… y dura más de cien días.

PUDO SER PEOR

Pudo ser peor, lo reconozco, nadie se ha muerto por un adiós, solo es un dolor atroz que sufre el corazón, estoy acostumbrado, muchas veces he visto la mirada del espejo en otras mujeres, me acusaron de mentiroso, han jurado olvidarme y algunas veces hasta lo han logrado, no contestaban mis llamadas, no me saludaban al pasar, a tanto odio han llegado que cuando me sentía solo, ellas sonreían.

Pudo ser peor, no hay de que preocuparse, solo fueron sus mentiras las que terminaron la pasión. Pudo ser peor, lo digo por el bien de ella, porque pude haberle mentido yo… y eso si que no me lo perdonaría.

DEJAMELO A MI

No agaches la mirada, sigue mirando adelante, no te salgas del camino, no te eches a llorar, no tengas miedo del futuro, no reniegues del presente, no añores el pasado. No quemes mis escritos, no borres mis mensajes, no desconfíes de la gente, no reclames las promesas, no te apoyes en las mentiras, no te ocultes del amor… todo eso déjamelo a mí.

NO CONTESTES EL TELEFONO

No contestes el teléfono, deja que se pierda la llamada, no le busques tres pies al gato, no te apoyes en un sueño, el amor real siempre es mejor. No conteste el teléfono, deja que los timbres se ahoguen en el silencio, que la paciencia se termine, que las esperanzas agonicen.Deja solo el contestador, no vayas a levantar el teléfono… que podría ser yo diciéndote que te amo.

LA RECUERDO ASI

Aun recuerdo su carita cuando me decía te quiero, como se achinaban sus ojos con las vocales, como temblaban las consonantes en sus labios, parecía poderosa, sonreía despacito, y cuando me tocaba, la vida era otra cosa.

Aun recuerdo sus modales, su cabello suelto que me enloquecía, sus rulitos juguetones, sus uñas de colores, sus zapatos tacón alto, para poder darme un abrazo. Recuerdo casi todo de ella… menos sus promesas.

IRME CONTIGO

Cuando tomaste ese avión quise irme contigo, meterme en tu maleta, cubrirme con tu ropa, fingir ser polizonte, pero recordé que las personas como yo no salen de este mundo. He deseado ser extranjero, quizás afgano, israelí, ghanés o tangamandapiano, pero recordé que no soy de ningún lado y no iré a ninguna parte, mi destino es quedarme aquí sentado, escribiendo historias que nunca sucederán, fingiendo ser el narrador de un cuento donde el héroe muere al final.

Cuando tomaste ese avión quise irme contigo, porque estaba casi seguro… que ya no regresarías más.

EX ANIMAL NOCTURNO

Nunca dije la verdad, pensaba que las mentiras eran mi mejor escudo para no salir herido, tengo más nombres de los que mis padres pudieron imaginar para mi, tengo cartas que nunca contesté, papeles con números telefónicos que nunca abrí, solo era un animal nocturno que se saciaba del veneno y del pecado, cómplice de la noche y amante de las cosas muertas.

Cuando te conocí, guarde mis mentiras y en vez de verme desarmado, me hiciste sentir protegido. Me cobije entre tus piernas, te recité un poema que hablaba de nosotros, te hice mujer a mi lado, y por un instante… me hiciste sentir un ser humano.

MI CAMA ESTA MUY TRISTE

Mi cama me anda preguntando donde estas, le dije que fuiste a planear tu viaje de regreso, que no tardaras en llegar, porque el amor nunca morirá. Mi cama está muy triste, se ha dado cuenta de que le he mentido, me acusó de canalla por haberla engañado, me ha jurado venganza y dice que llenara mis noches de pesadillas.

Desde ese día ya no duermo en casa, paseo por calles oscuras, amanezco en los bares, me siento en las bancas del parque con unas botellas de alcohol y malas compañías. Esperando que un día de estos… mi cama llegue a perdonarme.

MUERTO DE MIEDO

Tocaba tu mano mientras llorabas por mi culpa, te pedí perdón por ser como soy y no lo que tu hubieses querido, pero esa era mi naturaleza y es así como me habías conocido. Te dije que no era sencillo y te lanzaste conmigo sin remordimientos, hice mi mejor intento con la única condición de que no me dejes de querer.

Te dije que no te vayas porque le tenía miedo a la soledad, a ese silencio maldito que agobia la mente y los sentidos cuando sabes que nadie vendrá. Luego tú secaste mis lágrimas y prometiste nunca irte, que te quedarías conmigo para siempre, porque nuestro amor era distinto a todos los demás. Pero te marchaste apenas pudiste, dejando un vacio que ya no se llenará.

SUEÑOS E INSOMNIOS

Me buscaste entre tus sueños mientras yo padecía de insomnio, te atravesaste en mi calle, me preguntaste la hora, me reconociste enseguida, era yo el que imaginaste caminar por la playa esperando por ti.

Yo existía de noche y dormía de día, amaba solo un par de horas y después salía huyendo, me inventaba nombres que no eran los míos para no ser reconocido, me aburría amanecer dos veces en la misma cama, escuchar siempre la misma mentira, “te llamare mañana”.

Tú buscabas el amor y yo buscaba un salvavidas, tú querías algo para siempre, yo solo quería huir de las mentiras, ser yo mismo aunque nadie me acepte. Pero tú me aceptaste, entonces me hablaste de tu sueño, donde estaba yo caminando en la orilla esperando por ti… y amarte fue más sencillo.

VOLVER AL PASADO

Desearía volver al pasado aunque sea por un instante, hacer más viajes contigo, visitar más lugares, darte los besos que nos hacían falta, abrazarte más de cerca, recogerte del trabajo, llevar tus libros toda la calle, hasta sentarnos en un parque para poder escribirte sobre la envoltura de un chocolate, algo parecido a esto.

Desearía volver al pasado, tomarme una foto contigo y publicarla en los periódicos, decirte que te amo desde la primera vez que lo sentí y no esperar una pelea para hacerlo. Desearía volver al pasado, para esquivar tu mirada, no haberte conocido nunca… y no recordar ni tu nombre.

HACIENDO EQUIPAJE

Estas haciendo tu equipaje, puedo verte a través de tu ventana, guardas todo a tu paso, libros, lapiceros, lazos para el cabello, mucha ropa y algo de dinero. Pero dejas las fotos de tu muro, las pruebas de tus viajes, las montañas que escalaste, las noches que has llorado.

Estas haciendo tu equipaje, lo presiento a pesar de estar lejos, estas borrando todo lo que tenga mi nombre. Yo mientras tanto escribo el tuyo en la arena de esta playa desierta, y si las olas intentan borrarlas, las vuelvo a escribir… hasta que dejes de dolerme.

AHI VA

Ahí va la mujer que no mira hacia atrás, la que destruye todo a su paso, la que sonríe a medias, la que inventa mentiras y las hace verdad. Ahí va la mujer que no tiene alma, la que no llora al leer un poema, la que no tiembla ni cuando recibe rosas, la que no recuerda el pasado, la que no cumple promesas, la que no pide disculpas, la que duerme tranquila. Ahí va… la mujer que no sabe amar.

miércoles, 17 de febrero de 2010

ROSAS MARCHITAS

SOCRATES EN EL BAR DE GROT: ROSAS MARCHITAS
Se cayeron con el viento, se perfumaron muy de prisa, se vistieron de colores, formaron corazones, se despidieron de su madre, se vendieron al destino, se envolvieron en aromas, dejaron una lágrima, se agitaron en señal de despedida, prometieron regresar.

Durmieron en cubetas, de algún mercado artesanal, se juntaron en manadas, se entrelazaron con una cuerda, se escribieron un precio en la espalda. Lucían muy bonitas, sensibles, armoniosas, encontraron un dueño enamorado, se subieron a su coche, se asomaron por la ventana, respiraron aire fresco, se hacían bromas entre ellas, se fueron muy contentas.

Cruzaron las fronteras, conocieron los océanos, no pagaron más peaje, no tenían pasaporte, sobornaron policías, se ocultaron, pobrecitas. Se cansaron con las horas, fueron perdiendo sus colores, se arrugaron de a poquitos, pero llegaron a una mano amiga. Cruzaron la avenida, se metieron a tu calle, te tocaron la puerta, al verte salir se acercaron a abrazarte. Tú solo las miraste, lucias confundida y te oyeron decir: “no me gustan… están marchitas”. Ellas lloraron sin consuelo, te miraban desde una esquina, y con sus espinas aun sentidas, escribieron en el piso: “¿acaso no me recuerdas?... Soy lo que quedó del amor”.

domingo, 14 de febrero de 2010

14 DE FEBRERO

El calendario nos dice que hoy vendrá la nostalgia, siéntate a mi lado y miremos por la ventana, guarda las copas que ninguno de los dos puede beber, enciende un cigarrillo y yo preparare el café. Gracias por estar hoy conmigo Nanikavam.

Es de noche y la luna nos saluda pacíficamente, aunque ambos amamos la luna llena, hoy solo queremos que mire para otro lado. Como llegamos hasta aquí con el corazón hecho cenizas, ni tu ni yo lo sabemos, me preguntas si alguien podría amarte sabiendo tu pasado maldito, te diré que soy la respuesta a tu pregunta, yo me sentí amado aun cuando saque a relucir mis peores demonios, me enseñaron a volar y creer que el mundo era perfecto. El mundo nunca será perfecto, pero la sola idea de verlo así, explica que el amor es la mejor de las ilusiones.

Tus manos suaves desean acariciar un cuerpo tibio, una espalda sensible, pero también desean ser acariciadas, sentir la pasión de dos almas que se encuentran para amarse y planear que harán mañana. No quiero mentirte, tengo la certeza de que no todas las historias tienen finales felices, sin embargo necesitamos intentarlo una vez más. Porque el mundo está lleno de cobardes, por eso es que el amor se desvanece muy pronto y en el peor de los casos lo imitan vulgarmente. Tú y yo sabemos lo que es amanecer vacio con un cuerpo desnudo al lado, no saber qué hablarle después de la medianoche o sentirse solo entre una multitud que ni siquiera se da cuenta a quien tienen al lado. Somos tan iguales como miserables Nanikavam.

Hoy sentimos que el tiempo se detuvo para compadecernos, tu agenda y la mía tienen ese desagradable déficit que solo da la soledad, siéntate a mi lado, abrázame un poco y deja caer una lagrima junto a la mía. Yo estoy recordando el pasado y tú esperas un futuro que quizás no vendrá. Ambos amamos las lunas llenas, pero esta noche solo queremos… que mire para otro lado.

jueves, 11 de febrero de 2010

NOCTURNO

Aun es verano pero las noches me dejan un ligero escalofrió, mi ventana esta abierta para poder ver el vuelo de los aviones, los gatos me hacen compañía por si les quiero contar mis problemas. Son las tres de la mañana y dormir solo es un acto de rendición, una muestra de debilidad ante la inspiración que llega con las musas nocturnas.

El silencio va ganando terreno, las luces parecen hormigas haraganas que no quieren moverse, el televisor se canso de distraerme, los disparos en la calle me hace notar que el mundo se pone cada vez peor. Son casi las cuatro y mi almohada pide compañía, pero las musas se han posado sobre mi techo y ya se aprendieron mi nombre… hoy solo duermen los cobardes.

miércoles, 10 de febrero de 2010

UN MUNDO SIN TI

Estoy sentado en este banco, con un mundo alrededor que no sabe de ti, ni siquiera sospecha que algún día podrías existir. Me pierdo en fantasías de las mil y una noches, rebusco placeres entre los pliegues de la luna, me oculto entre las ramas de cada árbol sobreviviente, el reloj me dice que mi tiempo se acaba, ya no quedan excusas para quedarme aquí.

Estoy sentado en este lugar que no sabe tu nombre, bajo este cielo que nunca te vio venir. Nada tuyo habita en este mundo, será por eso que me siento mas solo, y me sigo preguntando: “y ahora hacia donde voy?”.

martes, 9 de febrero de 2010

DESCONSUELO

Querida amiga, déjate caer sobre los muebles, sírvete un café y quédate conmigo hasta el amanecer, que ya no queda nadie en pie. Tenemos mucho de que hablar, desde la última vez que te fuiste predecía tu pronto regreso, pero creo que lo hice bien, al menos lo intenté y no queda reclamos que puedan decir. Durante tu ausencia me visitaron distintas emociones y en mi pequeño mundo pude llegar a ser feliz, sabía que la vida tenía destinada una sonrisa para mí.

Déjame contarte que mi cama aun esta tibia, pude sentir lo que era una compañía real, no esa manada de mentiras con la que me solías encontrar, supe de besos y caricias que duraban hasta el amanecer, supe de lagrimas y temblores, de palabras dulces y pedazos de eternidad. Pero ahora ya nadie queda en pie, los silencios cayeron como lloviznas, la oscuridad empezó a invadir estas cuatro paredes, mientras tú, mi querida soledad, has vuelto para quedarte. Porque ella… ella ya no vendrá.

viernes, 5 de febrero de 2010

ELLA YA NO ESTA

Ella se marchó buscando razones que la hagan volver, saltando los puentes donde solo ve correr dudas debajo de sus pies, tomó el camino más largo, aquel que me hace agonizar, azotando sin misericordia mis ganas de amar.

Ella se marchó, escribiendo una partida que no tiene fin, dejándome una lágrima, dos besos y tres preguntas sin responder. Ella se marchó hacia un destino que no le hable de mí.

lunes, 1 de febrero de 2010

AL FINAL DE TODO


Me leí todas las rimas de Bécquer para poder escribirle un poema respetable, me escuche la mitad de los discos de Sabina en tres noches seguidas y le pregunte a todas mis amigas que es lo que desean oír en un verso. Pero cuando terminé mi escrito… ella no quiso leerme.

Hice un pacto con el diablo ofreciéndole media alma, luego hable con dios y le ofrecí mi peor mitad a cambio de nuevas palabras que puedan explicar lo que siento, a veces no es fácil decir las cosas, sobre todo si ya lo has dicho todo. Y cuando al fin pude describir mis sentimientos… ella no quiso leerme.

Me quedé bajo el cielo lluvioso de verano, sentado en un banco viendo los buses pasar, sentí el aullido de los perros que a veces ven almas en pena, quizás deseando ver la mía por casualidad, para sentirme completo y al menos poder armar una estrofa. Y cuando había terminado mis ocho líneas deseadas… ella no quiso leerme.

La noche agoniza entre gritos desconocidos, murmulla reclamos por tan pocas estrellas que hoy han venido, el sol se asoma sin pedir permiso, amanece temprano y algunos incautos desean leerme, copiar mis letras y tratar de robarle una sonrisa a sus amantes. Pero la vida ha cambiado, ella no está entre ese tumulto de gente, entre esos tres o cuatro que quieren leerme… ahora soy yo quien ya no quiere escribir.