miércoles, 29 de septiembre de 2010

COMPLACENCIAS

Me complace decirte que te estuve esperando tres noches consecutivas, que me desvelé a la sombra de mis cortinas, charlando con la luna, he muerto de frio cada dos horas y volví a la vida con una taza de café al pie de mi balcón. No me da miedo reconocer que no he dormido, que dejé caer unas lagrimas mientras escribía un resumen de lo que fue mi vida sin ti. Estas a punto de llegar, lo presiento, el silencio de los lobos te delata, no sabes las ganas que tengo de perderme entre tus brazos, saberte mía, tocarte tantas veces hasta deshacerte en mis cuadernos.

Otra vez amaneció, la luna se quedo dormida, los lobos han vuelto a lanzar tristes aullidos, mis manos terminaron temblando de frio. Aunque no hayas venido, me complace saber que sigo vivo.

1 comentario:

Saul Cortez dijo...

Esperar a una mujer aun sabiendo que no llegara, pero ya decía Arthur Miller que la mejor manera de olvidar a una mujer es convirtiéndola en literatura.

Me gusto la entrada, me hiso recordar a un escrito un poco viejo que tengo por ay, si gustas pasar a verlo. http://saje6.blogspot.com/2009/08/mi-esperanza-tu-olvido.html

Un saludo.