
No pude reaccionar de prisa, solo recuerdo que caí desplomado al piso y me faltaba el aire. Cuando recupere la razón, no había nadie a mi alrededor, estaba pálido y asustado, pero aun así retome el camino intentando regresar a mi casa. Al llegar me encerré en mi habitación, pasaron las horas y al fin logre dormir. En mis sueños pude ver otra vez a aquella anciana, de mirada fría y triste, que se asomaba a mi ventana y me lanzaba aquella predicción que me había llenado de tanto miedo. Pero esta vez me dijo mas cosas, me dijo quien era, de donde venia y como se llamaba, también me dijo como seria el día en que ella regresaría por mi y a donde me llevaría.
La vida toma su curso de manera inexplicable, el azar juega en silencio a la certeza y el futuro solo es un pedazo de eternidad que se diluye con el viento. Yo ya no se que será de mi mañana, o si las alegrías serán poco o muchas, solo se que me quedan nueve años. Escribiré todo lo que pueda, inventare muc
