Doce meses tiene el año, puedo elegir uno para cumplirte tres deseos. Cuatro estaciones existen para representar nuestras emociones más profundas, lancemos los dados. Siete días tiene la semana, puedo elegir uno y salir a buscarte. Veinticuatro horas tiene el día, dos de ellas me basta para ser feliz bajo tus sabanas.
En el mes de octubre, elegimos la primavera para unir nuestros sueños, es viernes y salgo corriendo a buscarte en el aeropuerto, deseando abrazarte cada instante que me lo permitas… y terminar amándonos de diez a doce.